Ushuaia: “El Fin del Mundo”

Llegamos al punto más austral de Argentina

Ushuaia, donde el mundo se acaba, la ciudad más austral del mundo. Bajamos hasta el extremo sur de Argentina para ver los límites de Tierra de Fuego.

Para nosotros era una aventura llegar hasta “El Fin del Mundo”, ese punto que no ha parado de moverse a lo largo de la historia y que va a resultar que no existe con esto de que el mundo es redondo. Sin embargo, nos hacía ilusión llegar hasta Ushuaia, donde, durante mucho tiempo, para algunos la Tierra se acababa.

Ushuaia fue una ciudad creada para marcar territorio. Allá por principios del siglo XX el gobierno argentino decidió establecer una comunidad en el punto más austral de su territorio y como a priori nadie se quería ir a vivir allí, plantearon la construcción de una cárcel con la que impulsar la formación de una nueva ciudad. Así fue como surgió el Presidio y Cárcel de reincidentes de Ushuaia, hoy convertido en museo (200 pesos por persona) y propiedad de la armada argentina. Una visita imprescindible para entender la historia de la ciudad.

Ushuaia

Una de las muchas cosas que hemos aprendido con la visita al museo del Presidio fue dónde se encuentra realmente el Estrecho de Magallanes. Nuestros conocimientos geográficos se remontan a nuestra época escolar y al llegar aquí hemos descubierto que los puntos no se encuentran donde nosotros pensábamos. El pobre Estrecho de Magallanes, que lo “descubrió” el navegante homónimo, Hernando de Magallanes, allá por 1520, separa la América continental del archipiélago de Tierra de Fuego y no América de la Antártida, como pensábamos nosotros. Así que imagina, a sólo unos 1000 km más al sur está la Antártida, por lo que te puedes hacer una idea del clima de esta tierra. Es febrero y tenemos la suerte de estar en verano, disfrutando de unas temperaturas que rondan los 10º, pero en invierno… todo se cubre de blanco y el termómetro se desploma muchos grados bajo cero, muchos, muchos.

Sin embargo los grandes atractivos de Ushuaia no son ni sus museos ni sus días de frío y lluvia, sino la belleza de su entorno natural, su proximidad al parque Nacional Tierra del Fuego y sus navegaciones por el canal Beagle en busca de lobos marinos, cormoranes y pingüinos.


Parque Nacional Tierra de Fuego

El Parque Nacional Tierra del Fuego está a unos 12 km de Ushuaia, por lo que en un momento te plantas allí. Hay autobuses que te llevan y traen por 300 pesos argentinos, pero entre su cercanía y la buena onda de sus habitantes no es difícil llegar hasta el parque haciendo dedo y, mucho más fácil aún, moverte dentro de él de esta forma. Así que ¿por qué no probar? Nuestra experiencia fue un absoluto éxito, hasta 4 coches nos llevaron de un sitio a otro, y nunca nos olvidaremos de Andrés, quien además de llevarnos nos mostró varios rincones del parque, nos contó sus secretos y hasta nos llevó de vuelta a casa al final del día.

Ushuaia

Dentro del parque existen varias rutas para elegir, según tu forma física y las ganas que tengas de caminar. A nosotros nos recomendaron el camino que recorre la bahía ensenada Zaratiegui, unos 8 kilómetros entre bosque de lengas y  playas de piedras. Entre lluvia ligera y solazo fue un paseo muy agradable hasta el río Lapataia. Una vez allí, alrededor de la bahía de mismo nombre, surgen hasta 6 caminitos facilones para visitar antiguas castoreras, turberas, una preciosidad. Una visita muy recomendable.


Navegación por el Canal Beagle

Otro de los imprescindibles en Ushuaia es realizar un pequeña navegación por el Canal Beagle. Cerca del muelle se agolpan las numerosas compañías que ofrecen sus servicios por el canal, desde grandes catamaranes a pequeños barquitos, y con diferentes rutas y duraciones.

Nosotros optamos por “El Che”, una embarcación pequeña que nos permitiera ir tranquilos con poca gente y fue un acierto. Su precio es de 850 pesos argentinos y las excursiones que llegan hasta una pingüinera algo más alejada ascendían hasta los 1.100 pesos.

Ushuaia

La navegación salía de Ushuaia, hacíamos una parada en Isla Beagle para conocer de primera mano la flora típica de la zona, y de ahí continuamos a otro pequeño archipiélago donde esperaba la Isla de los Lobos Marinos, la Isla de los Pájaros y el famoso (y mal llamado) faro “del fin del mundo”.

Una pequeña colonia de lobos marinos de un pelo se mezclaba con unos pocos de dos pelos, mientras que en la isla de al lado numerosos albatros se hacían un hueco para tomar el sol. Entre lo espectacular de la zona, con las montañas nevadas de fondo, y lo que nos gustan los animalitos, fue sin duda lo mejor del paseo.

Ushuaia

Bueno, eso y los conocimientos de Max, el guía de El Che, que bien podría ser biólogo, historiador o el yerno perfecto. Carlos, su orgulloso padre, nos acompañaba en el barco y nos tenía con los ojos como platos mientras nos contaba sus aventuras viviendo en la Antártida junto a su hijo.


Glaciar Martial

Asomándose a la ciudad y visible desde cualquier punto de Ushuaia se encuentra el Glaciar Martial, una lengua de hielo que con las primeras nevadas invernales se convierte en pista de esquí para los fueguinos. Nos contaban que era zona de ocio para los chavales de la zona que al salir del cole iban a pasar las tardes esquiando, por un módico precio, hasta que por disputas legales relacionadas con el telesillas éste dejó de funcionar. Actualmente es una ruta para pasear y desde la que admirar unas vistas preciosas del canal Beagle.

Ushuaia

Subimos, cómo no. Un par de horas de subida y otra de bajada que bien merecieron la pena. Aire fresco y hasta algún copo de nieve en lo más alto, con unas espectaculares vistas de la ciudad. Glaciar Martial: check!


La comida fueguina

La calle principal de Ushuaia, San Martín, está plagada de restaurantes donde las ofertas de los platos típicos de la zona las encuentras en cada esquina. Las centollas las puedes encontrar cocinadas de múltiples formas, aunque sin duda la mejor es simplemente al natural, hervida y poco más. El cordero fueguino es también uno de los platos estrella, sobre todo hecho al palo y con brasas, pero también encontramos varios sitios de chocolate, que no sabemos de dónde viene pero así calentito entra taaaaan bien…

Ushuaia

Son muchos los atractivos de Ushuaia que hemos dejado de conocer y que no forman parte del listado más turístico, como por ejemplo: laguna Esmeralda, el velo de la novia, la ruta del caminante… Desde luego, es un destino para repetir y por seguro en invierno debe ofrecer una cara también preciosa, nosotros comimos calafate que con eso dicen que se suele volver, por si acaso 🙂

ALGUNAS FOTOS

2 Comments

  • Alex| 25 abril, 2016 at 21:16 Responder

    Fantástico chicos!!! seguid así y nunca dejéis de soñar!!!

    • Roberto| 26 abril, 2016 at 22:26 Responder

      Vamos tomando nota para cuando nos animemos a hacerlo en moto 😉

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