Las 5 cosas más inútiles que cargamos en La Vuelta al Mundo

Cómo cargar tu mochila de cosas innecesarias
Tranquilos, ni la mitad de la mitad se vino finalmente con nosotros, pero aún así cargamos con cosas inútiles

En el momento de hacer la mochila uno siempre se enfrenta al mismo dilema ¿Me llevo esto? ¿Me llevo aquello? ¿Lo usaré? En nuestro caso estas 5 cosas fueron del todo inútiles.

Cuando planeábamos nuestra vuelta al mundo leímos infinidad de artículos que versaban sobre cuánto debe pesar la mochila y qué cosas es bueno llevar y cuales no para que cargar con tu casa-equipaje no se convierta en un infierno. Pero claro, de la teoría a la práctica hay un buen trecho y todos sabemos que el día que te enfrentas a la preparación de la mochila son muchas las cosas que pasan a la subjetiva categoría de “imprescindibles” cuando probablemente no lo fueran.

Hoy podemos afirmar que fueron muchos los “porsiacasos” que dejamos fuera de la mochila. Pero también fuimos débiles y sabemos que pecamos de ilusionados, así que aquí os dejamos la lista de las cosas más absurdas que cargamos en nuestro viaje de 11 meses para que te rías a gusto de este par de viajeros que, visto lo visto, no tienen remedio.

Navajas

No ha querido mostrarla pero la de Roberto era ¡tres veces esta!

Sí, navajas (de las de cortar, no de las de comer)Pobrecillas… Parecía que iban a ser extremadamente útiles, siempre lo son, y apenas han salido una o dos veces de “la bolsa de las herramientas”. Nunca estuvieron a la altura de los cubiertos o del jarrillo de lata, que en Sudamérica fueron nuestros mejores amigos. Ni que decir tiene que llevábamos una cada uno, no fuera a ser que nos perdiéramos el uno del otro en medio de la jungla y la necesitáramos para salir de allí…

El estuche y la agenda de Candela

¿Quién se lleva tres rotuladores y un bolígrafo pudiendo cargar con media papelería? 😉

Apasionada de las papelerías, Candela estaba convencida de que no podía pasar un año sin sus colores y sus marcadores de páginas. Toda ilusa, ella pensaba que se iba a pasar horas leyendo guías de viajes y marcando sus lugares favoritos con múltiples colorines (lo intentó, pero después de 6 meses cargando con la Lonely Planet de Sudamérica y sus 1.120 páginas, decidió que a partir de entonces las guías serían en PDF y las llevaría en el móvil).

También tuvo la magnífica idea de comprarse una agenda preciosa de esas que traen mensajes motivadores y cientos de pegatinas para anotar lo que nos iba ocurriendo por ahí… ¿La usó? Unas cuantas semanas. ¿La ha maldecido? Casi a diario. Pero ella es así y le daba pena tirarla…

La bolsa lavadora

Pobrecilla... no fue tan útil como hubiera deseado...

Apenas dos días antes de volar a Salvador de Bahía los hermanos de Roberto decidieron hacernos un regalo viajero. Se trataba de una bolsa lavadora que, a priori, pensábamos que podría ser súper útil. ¿La usamos? Una vez, para hacer la gracia. Pero las lavanderías del mundo eran bastante baratas (salvo en Puerto Natales) y nuestra ropa necesitaba de un lavado en condiciones. Después descubrimos que funcionaba bien como bolsa estanca para los tours de buceo y pasó a funcionar como tal, hasta que se pinchó con una alambrada de espino. Prometía este invento, pero se quedó en buenas intenciones.

Tapón universal

La idea del tapón es muy útil, ¡pero compra uno bueno!

Lo leímos en el libro Cómo preparar un gran viaje de Un gran viaje, “es imprescindible llevarse un tapón universal para lavar la ropa en los lavabos de los hostels” (la frase no es literal pero es que tenemos el libro guardado en un trastero con el resto de nuestras pertenencias). Y nosotros nos compramos uno, no íbamos a ser menos. Que ya antes de salir de casa sabíamos que no habíamos comprado el correcto pero aún así lo cargamos es un hecho, pero quisimos darle una oportunidad. ¿Y sabéis qué? No nos ha servido NUNCA. No se ha adaptado ni siquiera a un mísero lavabo, fregadero o pila del mundo. Eso sí, si alguien lo quiere probar se lo regalamos, porque le tenemos tanto apego que no hemos sido capaces de tirarlo…

El mítico Nokia

Nos hizo un gran apaño en Cuba, pero salvo que quieras desconectar de todo, no te lo lleves...

Un año fuera de casa, yendo de un sitio para otro con cara de guiri y cambiando de transportes a cada rato, parece un motivo claro para que te roben o pierdas el smartphone. Y claro, llegado ese momento, necesitarás un móvil para poder comunicarte… ¿Pero con quién? ¡Si con la familia y amigos hablas por whatsapp y para eso necesitas un móvil con internet! Bueno… pero si llevas un móvil antiguo como el nuestro puedes comprar tarjetas SIM en cada país y así hacer llamadas locales sin arruinarte. Pero oye… ¿el actual móvil de Roberto no tiene precisamente entradas para dos tarjetas SIM y así no necesitar un teléfono extra? Pues sí, pero… Esta es la conversación que hubiéramos agradecido tener con alguno de vosotros antes de pasear por 17 países un antiguo móvil Nokia que no necesitábamos y que seguramente no habría sido útil en caso de necesitarlo. Claramente podíamos haberlo dejado en casa.

De la experiencia se aprende, nosotros ya lo hemos hecho con estas cinco cosas pero seguro que otras diferentes caerán en nuestro próximo gran viaje. Pero mirémoslo por el lado bueno ¡tú también puedes aprender de nuestra experiencia! Seguro que en un futuro no llevarás estas inutilidades a tus viajes pero te aseguramos que incluirás en tu mochila las tuyas propias, si no lo has hecho ya. Nos encantaría oírte, así seguro que nos sentimos un poquito más comprendidos y menos ridículos. ¿Y tú? ¿Qué has cargado inútilmente en tus viajes? ¡Tomaremos nota!

5 Comments

  • bea| 14 noviembre, 2017 at 10:19 Responder

    jejejejej, mis ojos no dan crédito a lo que ven!!! en la foto hay post it!!!
    jejejejejeje

    • Candela| 14 noviembre, 2017 at 11:23 Responder

      ¿Sabes lo peor? Que los cargué todo el año durante la vuelta al mundo, ¡y la mitad del viaje las guías fueron digitales! jejeje ¿Qué ha pasado en 2017? Pues que me he negado a comprarme una agenda, jijiji

  • silvia| 13 noviembre, 2017 at 14:08 Responder

    jajajajaja, me parece estar oyéndote Candela. Qué buen post.
    En el mundo furgonetero hay un dicho, si no lo has usado en tres salidas… déjalo en casa. Y si no los has echado en falta al menos 3 veces, tampoco lo lleves.
    Pero claro, para un viaje al fin del mundo esa práctica era un poco difícil.

    • Candela| 13 noviembre, 2017 at 17:17 Responder

      Jajaja, ¡Muchas gracias! Me alegra saber que suena “muy yo”. Queremos creer que para la segunda vuelta al mundo habremos ganado sabiduría y experiencia… Pero siendo realista, creo que tropezaríamos si no en éstas en otras piedras muy similares, jejeje Nos apuntamos el dicho furgonetero, ¡tiene pinta de ser muy necesario aplicarlo! 😀 Un abrazote!

Leave comments

Your email address will not be published.*



You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

Back to top

Usamos cookies para garantizar la mejor experiencia en la web. Si continúas navegando aceptas nuestra política de cookies y asumimos que te parece bien ¡Tenemos galletitas para todos!

ACEPTAR
Aviso de cookies
Social media & sharing icons powered by UltimatelySocial